Scooter Buskie

El llanto del "peor bebé del mundo" tiene hartos a todos sus vecinos. ¿Podrá el equipo especial de Bebé Jefazo poner fin a la pesadilla?

Gato encerrado

La competencia por ser la monada de la casa se vuelve feroz cuando un gatito callejero aparece en la puerta de los Templeton y la familia decide adoptarlo.

Una noche en familia

La noche en familia se convierte en una noche de trabajo para Bebé Jefazo cuando los Templeton acuden a la inauguración de un restaurante aparentemente perfecto.

Amenaza en la fórmula: Un misterio de Dekker Sideral

El alter ego de Tim, el detective espacial Dekker Sideral, investiga un misterio en Baby Corp. Las pistas apuntan al interior de la empresa.

Una máquina monstruosa

Bebé Jefazo decide infiltrar a uno de los suyos en un prestigioso concurso. Así se asegurará de que el ganador de este año sea alguien de la confianza de Baby Corp.

El tormento del estreñimiento

A Bebé Jefazo no le queda otro remedio que tomarse un día de baja por estreñimiento. Ahora le toca a Tim asumir el mando.

La canguro del jefe

Papá y mamá salen por ahí y los hermanos se quedan en casa con una canguro a la que Bebé Jefazo intenta poner en evidencia, pero la chica demuestra ser demasiado buena.

En la boca de la madriguera de la casa de la guarida de los gatos

Tim trabaja a destajo haciendo buenas obras en el barrio mientras Staci y Bebé Jefazo actúan de incógnito para rescatar a Jimbo de una casa repleta de gatos.

El Día del Espíritu

El equipo se pone manos a la obra para impedir que Megagordi Bebé Director gane un concurso de talentos que está completamente amañado. A nadie le gustan los tramposos.

Volando voy

Unas vacaciones familiares "gratis" terminan saliendo caras cuando Tim debe encargarse de tranquilizar a un puñado de bebés durante un vuelo de ocho horas a París.

¡Gatapoli!

Los Templeton se cruzan con Gatapoli, una gata que conoce bien al astuto villano Bigotes Felínez. Tim aprende el arte de la negociación.

Aguanta, bebé

Una incursión nocturna para salvar el trabajo de Bebé Jefazo convierte al obediente Tim en el intrépido Tim Templeton: Desatado.

Seis gatitos colocados

Con el plan de Bigotes Felínez en marcha, Bebé Jefazo reúne a sus colegas para detener al villano y sus gatos, y salvar así la ciudad.

Bebé Jefazo

Vendedor pragmático y experimentado, Bebé Jefazo se ha propuesto mantener en lo más alto el nivel de distribución de amor de los bebés. Como bebé es adorable, pero no te dejes engañar por esos mofletes rosados. Bebé Jefazo conoce al dedillo el despiadado mundo corporativo y se plantea la vida igual que el trabajo: una búsqueda incansable de la mejor promoción. Aunque es encantador y travieso, sigue siendo un bebé que todavía cree que la gente desaparece cuando se tapa los ojos. Gracias a su nuevo hogar y a su hermano mayor Tim, Bebé Jefazo se ha ablandado un poco, pero nunca lo va a reconocer.
 

Tim Templeton

Tim es el hermano mayor de Bebé Jefazo, un niño idealista, creativo e ingenuo. Su papel es el de un chico normal, que sueña despierto y disfruta a tope zampándose unas chuches enormes. Cree que todos los sueños son posibles y que la vida debería ser justa, una perspectiva que contrarresta la pragmática visión empresarial de Bebé Jefazo. Tim no suele reflexionar antes de pasar a la acción. Lógico: ¡todavía es un niño!
 

Staci

Inteligente, ambiciosa y temperamental, Staci nunca falla a la llamada de Bebé Jefazo. De hecho, es la que más se parece a su jefe. Aspira a conseguir estrellitas doradas y se esmera por hacer las cosas bien y que le reconozcan sus méritos.
 

Jimbo

Superleal a Bebé Jefazo y de su absoluta confianza, Jimbo es la mano dura del equipo. Es un tierno grandullón al que le chiflan los abrazos (lo cual, dado su tamaño, conlleva cierto peligro), pero ¡ojo!: cuando le da un berrinche, aléjate a toda pastilla.
 

Trillizos

Felices de formar parte de la compañía, los trillizos son sumisos y obedientes. Desde que regresaron a la sede central, se dedican a vigilar los intereses de Bebé Jefazo. No destacan en nada en especial, pero son de un encanto tan irresistible que las evaluaciones de su rendimiento siempre son de sobresaliente.